Piensa en el hogar como una secuencia arquitectónica de umbrales olfativos. La entrada establece el saludo aromático, la sala articula el discurso principal y los pasillos conectan matices. Este mapa evita choques entre habitaciones, guía expectativas y establece continuidad, logrando que el lujo se sienta natural, bien coreografiado y profundamente acogedor.
Las notas altas crean apertura y brillo, el corazón aporta identidad y las bases construyen fondo y memoria. Ajustar estas capas según tamaño, ventilación y temperatura del espacio permite resultados precisos. Un exceso de base puede saturar, mientras una apertura demasiado cítrica diluye carácter. La armonía convierte cualquier estancia en una experiencia elevadora.
En salas de estar, acordes de té blanco, bergamota y maderas claras ofrecen hospitalidad sin peso. Realzan textiles suaves y superficies pulidas, proyectando limpieza reposada. Variar con toques de higo o hojas verdes añade profundidad sin restar ligereza. Coloca difusores discretos cerca de corrientes suaves, cuidando que la distribución acompañe conversaciones y lectura tranquila.
En salas de estar, acordes de té blanco, bergamota y maderas claras ofrecen hospitalidad sin peso. Realzan textiles suaves y superficies pulidas, proyectando limpieza reposada. Variar con toques de higo o hojas verdes añade profundidad sin restar ligereza. Coloca difusores discretos cerca de corrientes suaves, cuidando que la distribución acompañe conversaciones y lectura tranquila.
En salas de estar, acordes de té blanco, bergamota y maderas claras ofrecen hospitalidad sin peso. Realzan textiles suaves y superficies pulidas, proyectando limpieza reposada. Variar con toques de higo o hojas verdes añade profundidad sin restar ligereza. Coloca difusores discretos cerca de corrientes suaves, cuidando que la distribución acompañe conversaciones y lectura tranquila.